Easter Sunday

Reflexión del Domingo de Pascua

Uno de los más poderosos ejemplos de las resurrección del que haya escuchado, fue una descripción de vida regresando a los bares y saunas de San Francisco, después de la devastación de VIH/SIDA en esa comunidad. Tanto dolor, tanta pérdida, y sin embargo la comunidad emergió de nuevo y comenzó a prosperar.

En Australia, los incendios fueron feroces por semanas El calor era tan intenso en algunos sitios que hizo hervir la tierra en lo profundo, destruyendo semillas latentes que de otra forma hubieran germinado y crédito rápidamente para reponer la flora perdida. Sin embargo, la naturaleza es poderosa y llena de recursos. Vendrá un tiempo de regeneración y nuevo crecimiento. Un nuevo y cambiado paisaje surgirá. No sucederá de un día para otro, pero así será.

Ahora el mundo está en las garras del virus Covid-19. Podemos sentir que esta situación nunca terminará. Sabemos que nuestro Dios es más grande que cualquier enfermedad, y aunque la vida habrá cambiado, y que podemos haber perdido a algunos cercanos a nosotros, habrá un momento en que la vida florezca una vez más.

La imagen de Jesús muriendo en la cruz debe haber sido catastrófica para sus seguidores. Se han de haber cuestionado si la vida sería la misma otra vez. Debe haberles parecido tan finita y terminal, como el cuerpo de él que yacía en la tumba y luego, una pesada piedra la sellaba, amortajando el cuerpo en la oscuridad.

La descripción de la resurrección de Jesús es una historia de milagros, la historia del Divino poder rompiendo la desesperanza y agonía humanas. Las mujeres que visitaron primero la tumba fueron ahí en duelo de su pérdida, y para ejecutar el ritual por su maestro y amigo fallecido. En vez de ello, fueron testigas del poder de Dios en un Cristo vivo y transformado.

Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla (Juan 1:5 NVI)

En nuestras propias vidas, damos testimonio del divino poder de la resurrección que obra —en la tenacidad del espíritu humano, que encuentra formas para prevenir la diseminación del VIH/SIDA y encontrar tratamientos; en la compasión de quienes han cuidado y nutrido a quienes se vieron afectados; en aquellas personas que fueron infectadas y afectadas, quienes usaron su experiencia en esta condición, para vivir de manera poderosa y genuina. En el mundo actual, aunque vivimos bajo la sombra del virus Covid-19, escuchamos historias de compasión, empatía y valor.

La vida para las y los primeros seguidores de Jesús cambió para siempre a partir de su resurrección. Nosotros le seguimos ahora, dos mil años después, también hemos cambiado y podemos ser la luz para los que nos rodean y aún viven pero sin esperanza.

Rev. Elder Cecilia EgglestonRevda. Obispa Cecilia Eggleston
Portishead
Somerset, Reino Unido


Domingo de Ramos

Disminuyendo la marcha del burro
Meditación del Domingo de Ramos
Mateo 21: 1-17

Siempre me ha conmovido el himno “Hosanna, Sonora Hossana” que se canta en muchas iglesias de habla inglesa el Domingo de Ramos. Su texto celebra el papel que jugaron los niños cuando Jesús entró en Jerusalén en un burro durante la última semana de su vida.

Hosanna, sonora hosanna,
que cantaron los niñitos;
por los portales y el templo
el himno sonó bonito;
Jesús, que los bendecía
los abrazaba en su pecho,
los pequeños le alababan
simplemente lo mejor.

Desde Olivet le siguieron
la gente le vitoreaba,
y con palmas saludando,
claro y fuerte le cantaban.
A quien los ángeles aman
cabalgó así humildemente,
feliz de ver a los niños,
a su burro hizo ir despacio.

Fue escrito en el siglo XIX por una escritora de himnos inglesa, Jeannette Threlfall, que había quedado huérfana a una edad temprana. Muchos de sus himnos reflexionan sobre el papel de los niños como peregrinos y en este texto del Domingo de Ramos amplía el papel que los niños jugaron durante los últimos días de Jesús en Jerusalén.

El evangelio de Mateo menciona específicamente que una vez que Jesús llega a Jerusalén, él va al templo para expulsar a los cambistas y sanar a los enfermos. Los principales sacerdotes y los escribas se enojan, no solo por las cosas maravillosas que Jesús estaba haciendo, sino también porque escucharon a los niños gritar “Hosanna al Hijo de David”. Sus acciones son un recordatorio de que durante siglos, los que están en el poder han abusado y maltratado a los niños a través de genocidios masivos, reclutándolos como soldados o encerrándolos en las fronteras. En esta historia de Mateo, Jesús confronta a los que están en el poder citando el Salmo 8: 1, “De la boca de los bebés y lactantes, has preparado alabanzas para ti mismo”.

Hasta el final, los niños que Jesús había bendecido y señalado como verdaderos ejemplos de lo que significa vivir en el reino de Dios, fueron proféticos en su conocimiento de quién era. No podían ser silenciados. Gritaron “hosanna”, que significa “la salvación ha llegado”. Estos niños, cuya alabanza y presencia enfurecieron a los que están en el poder, me recuerdan a los jóvenes de hoy que están hablando en contra de la injusticia. Jóvenes como Greta Thunberg, la activista ambiental sueca sobre cambio climático y Janna Jihad Ayyad, una joven periodista que utilizó el iPhone de su madre para documentar y publicar en las redes sociales los horrores del sistema de apartheid en Palestina. Deseo encontrar su pasión en Semana Santa.

Me piden, como dice el tercer verso del himno, que haga mía esa canción antigua. Cantarlo con todo mi poder, con todo mi corazón, vida y voz…

“¡Hosanna en lo más alto!”
La vieja canción es nuestra
Salve nuestro Redentor
Cantamos con todo poder;
“Hosanna, a Cristo alabamos
con corazón, vida y voz.
¡Hosanna! En tu presencia
felices siempre seremos! “

En este Domingo de Ramos, “disminuyamos la marcha del burro” para ver y celebrar a los niños en nuestro medio que pueden, junto con Jesús, enseñarnos más de lo que podemos imaginar acerca de decirle sus verdades al poder.

Revda. Obispa Dra. Mona West

Rev. Elder Mona West

Revda. Obispa Dra. Mona West
Austin
Texas, EE. UU.


La historia de Lázaro

Juan 11 —  La historia de Lázaro

¡Lázaro y la historia de una persona llamada a salir de la tumba a la vida otra vez! Jesús debe haber recibido muchas más invitaciones para cenar después de eso☺︎, porque ¿quién no ha querido a alguien a quien hayan amado y perdido?

John Mogabgab, ex editor de “Weavings”, vuelve a contar una historia budista de una mujer que había perdido a su hijo pequeño a causa de una enfermedad, llevando frenéticamente al niño de casa en casa, pidiendo medicamentos para sanarlo. Finalmente, es enviada a la casa de Buda, quien le dice que busque una casa donde nadie haya muerto y recolecte sus semillas de mostaza. Entonces comienza, pero después de un tiempo se da cuenta que en cada casa ha hanido pérdidas de seres queridos. Todos nosotros y nosotras perdimos recientemente a uns figura icónica en nuestro movimiento de fe: La Reverenda Obispa Freda Smith.

¿Por qué leemos esta historia como si Jesús acabara con la muerte? No lo hizo, y solo se necesita un capítulo más antes de que las autoridades decidan poner fin a la nueva oportunidad de vida de Lázaro porque su presencia está atrayendo a muchos seguidores hacia Jesús.

Un niño muere cada 8 segundos a causa de enfermedades prevenibles —si solo hubieran tenido agua limpia para beber y bañarse. Recuerdo a las personas sin hogar a lo largo de las orillas de un río en las afueras de Lahore, Pakistán: personas, muchachos abandonados por alguna razón (Quizás como uno con quien hablé, porque se negaron a casarse con una niña o una mujer}, saltando dentro del río y recogiendo agua que yo ni siquiera me acercaría a la boca. Todavía pienso en Detroit.

“Si hubieras estado aquí” —le dicen Marta y María una después de otra a Jesús, “nuestro hermano no habría muerto”. ¿Dónde estamos? Donde hemos estado ¿O estamos esperando que Dios venga y se haga cargo de todo?

“Incluso ahora”—agrega Martha, “sé que Dios te dará lo que pidas”. “Pide y se te dará”, cantamos, memorizando las palabras de Jesús en Mateo. — ¿Siempre consigues lo que le pides a Dios? ¿Siempre ha sido así?

Todos los días rezo por la paz en la tierra y la buena voluntad entre todos… Todavía estoy esperando —y no es porque no ore de manera correcta o le dedique el tiempo suficiente a ello, ni ore con suficiente pasieon. Es como mi trabajo: sé cómo hacerlo ☺︎. Y además, ¿no se supone que Dios sabe todo y ve todo —ya sabes, si nos sentamos o nos paramos y así?

Stephen Bryant, un ministro metodista, dice que la omnisciencia, omnipotencia y omnipresencia, son palabras que los humanos inventaron sobre Dios para evitar lidiar con la realidad, y con una Presencia que se demora 4 días mientras Lázaro muere y yace en una tumba fría de piedra, luego llora por la pérdida de un querido amigo en la tumba, y finalmente lo llama y lo libera nuevamente.

¿En qué se supone que debemos creer debido a esta historia? Ese es el propósito de cada historia en este capítulo 20 del Evangelio que dice —”Estas se registran para que puedas creer… y al creer, tener vida en el nombre de Jesús”.
¿Cómo tenemos más vida debido a esta historia? ¿Cómo cambian nuestras vidas y/o nuestra forma de vivir debido a que Lázaro ha vuelto a la vida?

Michael Simone, un jesuita, dice que esta historia trata sobre una segunda oportunidad en la vida que todos los que siguen el camino de Jesús pueden tener; afirma que “la victoria se gana, pero la batalla no ha concluido”.

Creo que efectivamente no ha concluido cuando el número de adolescentes que mueren de vih y sida se ha triplicado en África en los últimos 20 años más o menos.

No ha concluido cuando miles y miles han muerto en una frontera al sur de los Estados Unidos. Una que comenzó mucho antes del actual residente de la Casa Blanca.

No ha concluido cuando el antisemitismo está en aumento a nivel mundial, y los crímenes contra los pueblos LGBTQIA en realidad, nunca han disminuido.

Jesús odia la muerte en esta historia. Traducimos esa palabra en el versículo 33 como “suspirando” en la tumba, pero los estudiosos dicen que es más como que Jesús estaba enojado y triste y asustado al mismo tiempo, e hizo un ruido que sonó como un caballo resoplando. No era bonito ni apropiado, —tal vez sonó como todas las personas marchando hacia su muerte en Auschwitz— cosas como las que leemos cuando el mundo marcó el 75 aniversario de la “liberación” de ese campamento. O tal vez más como los 7000 hombres homosexuales que no fueron liberados por ser quienes eran. O tal vez más como toda la agonía y la ira representadas en las pinturas de Ceija Stojka (1933-2013), una superviviente, que comunicó “una ira no apagada”… tal vez sonó como la voz de Samson Mettler en Dakota del Sur, protestando contra un nuevo proyecto de ley que negaría tratamiento médico a los jóvenes trans.

Jesús cambia en esta historia, y lo que lo cambia en él está en la esencia del mensaje de Juan para nosotres. Algo liberó a Jesús —no tiene miedo de hacer ruido. Y creo que recibimos nuestra respuesta a lo que fue al comienzo de la historia, con la nota que enviaron las hermanas —”La persona que amas está enferma”. Los académicos quieren discutir sobre qué palabra griega (phileo o agape) se usa aquí, pero Juan va y viene con esas palabras y aquí usa la misma palabra griega que usará antes cuando Jesús se mete en problemas con las autoridades por decir “Dios me ama”. El punto no es si Jesús y Lázaro eran mejores amigos, sino que Jesús amaba a Lázaro con el mismo amor, con tanto amor como creía que Dios lo amaba  a él).

El amor —amar a alguien de la manera en que creemos que Dios nos ama— nos cambia y nos ayuda a voltear a aquellos que nos necesitan para tener vida nuevamente:

Como la Rev. Lucia Chappelle en ICM Fundadora que viaja a la frontera para cuidar de personas que buscan una vida mejor, es voltear hacia aquellas personas que nos necesitan para tener vida.

Como Greta Thunberg enfrenta a personas como la Secretaria del Tesoro de EE.UU. Todos y todas nosotras al pedir que se grave fiscalmente a las empresas que contaminan la tierra y la destruyen.

No creo que a Juan le preocupara que la gente creyera en una vida futura. Eso es casi un hecho en el texto. Martha dice: “Sé que mi hermano volverá a vivir el último día”, en el versículo 24. Lo que le preocupa a Juan, lo que Juan quiere que le preocupe a su comunidad es construir una nueva vida ahora,  voltear hacia las personas que más nos necesitan en este mundo y los amemos de la misma manera en que Dios nos ama.

Lo que importaba hace más de 30 años cuando nació Act Up no era cómo alguien contraía una enfermedad, sino cómo la gente podía vivir con ella.

Lo que nos da vida a todos, dice la historia de Juan, es el amor y la forma en que nos saca de los pozos en los que a veces nos metemos o somos víctimas.

“La eternidad”, dijo Abraham Joshua Heschel, “no es un futuro perpetuo, sino una presencia perpetua”. Tal vez Jesús con esas palabras sobre “el que cree en mí nunca morirá”, estaba presumiendo de estar con nosotros dondequiera que nos encontremos —tal vez, parafraseando a una canción de antaño, “nunca caminarás sola”, y llamándonos a nosotres, quienes caminamos y hablamos con Jesús, para hacer lo mismo el uno por la otra.

El amor no es una emoción en la Biblia. Es un llamado a la acción, el tipo de acción que nos libera y nos libera a todes, como lo hará Jesús con las multitudes que resucitan alrededor de Lázaro.

Lo que cambió a Jesús y salvó a Lázaro fue el amor. Un amor que puede hacer lo mismo por nosotros y para nuestro mundo, lo que me parece una muy buena noticia.   + Amén.

Rev. Elder Pat Bumgardner

Rev. Pat Bumgardner
Revda. Obispa Pat Bumgardner
Nueva York,
Nueva York, Estados Unidos

Consejo de Obispas y Obispos de ICM Reflexión Espiritual

Adorando a Dios en Espíritu y Verdad

“Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.” — Juan 4:24

El texto del Evangelio para el tercer domingo de Cuaresma es la historia del encuentro de la mujer samaritana con Jesús en el pozo de Jacob. Lo asombroso de esta larga historia es la simple afirmación de Jesús de que “Dios es espíritu” y quienes adoran a Dios deben hacerlo en espíritu y en verdad. ¿Qué podría significar adorar a Dios como espíritu, encontrarse a Dios en la propia manifestación de Dios, en espíritu y en verdad? Quizás esto es demasiado sencillo para satisfacernos realmente. Queremos adorar a Dios con nuestro impresionante intelecto, nuestras elegantes liturgias, nuestras bellas vestimentas, nuestros artísticos iconos, nuestros decorados altares, nuestras canciones ruidosas, nuestras encendidas oraciones y nuestros gritos de alabanza. ¿Pero este tipo de adoración se trata más sobre lo que deseamos que lo que Dios como espíritu desea?

Me pregunto si el espíritu de Dios se siente más cuando traemos a nuestro ser verdadero a la comunidad de nuestra iglesia, buscando simplemente ser lo mejores que podemos ser, en ese preciso momento. ¿Qué podría suceder si accediéramos al poder curativo de todos los demás en la comunidad haciendo exactamente la misma cosa —deseando ser lo mejor que ellos puedan ser en ese mismo momento. ¿Qué pasaría si suspendiéramos el drama de la adoración, una pieza dramática que se desarrolla en escenas predecibles y, en cambio, nos sentáramos en un silencio que sea mayor que cualquier sonido distrayente, con más espíritu que una abrumadora sustancia, con más verdad que gran pompa. Quizás en estos raros momentos de espíritu a espíritu, podamos sentir las vibraciones de la energía dadora de vida del Espíritu de Dios, que lo habita en todo y a todos en nuestro entorno. Y quizás en estos momentos simplemente nos unamos a las vibraciones, como una acción contemplativa de adorar en espíritu y en verdad.

Amén.

Obispa Nancy G. Maxwell

Nancy Maxwell

Obispa Nancy G. Maxwell
Ciudad de Kansas,
Missouri, Estados Unidos

Consejo de Obispas y Obispos de ICM
Nacida en dos tradiciones luterana y congregacional el Miércoles de Ceniza no siempre estuvo presente en mi espiritualidad. Mientras estuve en la Iglesia Luterana, apreciaba el cambio del tiempo litúrgico por la mudanza de colores y la transformación en el tono de los servicios. Sin embargo, no era algo aferrado a mi práctica espiritual. Sí podía apreciar lo que la tradición del Miércoles de Ceniza significaba para otros en un país que al momento de mi juventud era predominantemente católico. Ahora en este tiempo me pregunto cada vez más el significado más profundo de nuestras tradiciones religiosas. Cuál es el propósito de iniciar un tiempo de austeridad o penitencial. La Iglesia Primitiva no tuvo la práctica del Miércoles de Ceniza, sino más bien la observación de este tiempo litúrgico ve su inicio cerca del siglo 11 con el propósito de establecer la Cuaresma, días que nos conducirían a la Semana Santa en recuerda el tiempo de Jesús en el desierto. Los textos bíblicos nos muestran varios usos de las cenizas: para expresar dolor profundo, arrepentimiento y penitencia y como un momento de preparación ante una tarea muy difícil. Si bien las cenizas son la materia de algo que dejó de ser, también es cierto que las cenizas pueden ser fertilizante que da inicio a una nueva vida. ¿Pero qué significa las cenizas en nuestro momento? Los significados de las cosas vienen de lo que son nuestras experiencias más profundas.

En estos días muchas partes en Australia se llenaron de cenizas de árboles, animales que fueron alcanzados por los implacables incendios que no concluyen. Antes, Brasil vio las cenizas de los árboles de algunas partes de la Amazonía ocasionada por fuegos intencionalmente producido por los humanos. El pasado año las erupciones del volcán Whakaari en Nueva Zelanda, produjo cenizas y con ellas muertes a su paso. A inicios de este año recordamos 75 años de la liberación de Auschwitz, desde donde las chimeneas expulsaban las cenizas de miles de judíos condenados a muerte durante la Segunda Guerra Mundial.

¿De qué cenizas nos recordamos en esta hora? ¿Las cenizas de alguien querido, las cenizas que son evidencia del maltrato al que sometemos a nuestra casa la Tierra, las cenizas de los desastres ambientales, las cenizas de la guerra? ¿Cuáles son nuestras cenizas, y por qué las llevamos en esta hora? ¿Es que necesitamos prepararnos para una misión difícil, es que estamos en duelo, es que necesitamos estar penitentes? Creo que Dios no necesita nuestras penitencia ni ayunos, sino más bien anhela que nuestros ritos religiosos, cualesquiera que sean estos, sean una expresión congruente con la vida plena, acciones de cuidado para lo maltratado, abono para una nueva tierra… que así sea.

Rev. Obispa Margarita Sánchez  De León

Easter Sunday

Reflexão de domingo de Páscoa

Um dos exemplos mais poderosos de ressurreição que ouvi foi uma descrição da vida voltando aos bares e balneários de São Francisco, após a devastação do HIV / AIDS na comunidade local. Tanta tristeza, tanta perda e ainda assim a comunidade emergiu novamente e começou a prosperar.

Na Austrália, incêndios duraram semanas. O calor foi tão intenso em certos lugares, que chamuscava a terra em profundidade, destruindo sementes adormecidas, que de outro modo brotariam e cresceriam rapidamente para reabastecer a vegetação perdida. No entanto, a natureza é poderosa e engenhosa. Haverá um tempo de regeneração. Um novo cenário surgirá. Isso não vai acontecer da noite para o dia, mas vai acontecer.

Agora o mundo está nas garras do vírus Covid-19. Pode parecer que essa situação nunca vai acabar. Sabemos que nosso Deus é maior do que qualquer doença e, embora a vida tenha mudado e que possamos ter perdido alguns que estão próximos de nós, haverá um tempo em que a vida florescerá mais uma vez.

A imagem de Jesus morrendo na cruz deve ter sido catastrófica para seus seguidores e seguidoras. Eles devem ter se perguntado se a vida voltaria a ser a mesma. Deve ter parecido tão definitivo, tão final, quando seu corpo foi colocado na tumba e a pedra pesada rolou no lugar, envolvendo o corpo na escuridão.

A descrição da ressurreição de Jesus é a história do milagre, a história do poder divino rompendo a desesperança e a finitude humana. As mulheres que visitaram a tumba foram para lá para lamentar sua perda e realizar um ritual para seu Mestre e amigo. Em vez disso, foram testemunhas do poder de Deus no Cristo transformado e vivo.

“A luz brilha nas trevas, e as trevas não a venceram”. (João 1: 5)

Em nossas próprias vidas, somos testemunhas do poder divino da ressurreição em ação – da tenacidade do espírito humano que encontrou maneiras de impedir a propagação do HIV / AIDS e de encontrar tratamentos. Na compaixão daqueles que nutriram e cuidaram dos afetados. Naqueles e naquelas que foram infectados e afetados, mas que usaram sua experiência de doença para viver de maneira poderosa e verdadeira. No mundo de hoje, enquanto vivemos sob a sombra do vírus Covid-19, ouvimos histórias de bondade, compaixão e bravura.

A vida dos primeiros seguidores e seguidoras de Jesus mudou para sempre por causa de sua ressurreição. Nós que o seguimos agora, mais de 2000 anos depois, também mudamos e estamos sendo luz para aqueles que nos rodeiam, que vivem sem esperança.

Rev. Elder Cecilia EgglestonRev. Bispa Cecilia Eggleston
Portishead,
Somerset, Reino Unido


Domingo de Ramos

Abrandando a marcha do burro
Uma meditação para o Domingo de Ramos
Mateus 21: 1-17

Sempre fui tocada pelo hino Hosanna, Loud Hosanna, que é cantado em muitas igrejas de língua inglesa no Domingo de Ramos.  Seu texto celebra o papel que as crianças tiveram quando Jesus entrou em Jerusalém em um burro durante a última semana de sua vida.

Hosana, hosana alta,
as criancinhas cantaram;
através da quadra e do templo
o adorável hino tocou;
a Jesus, que os abençoou
Perto de seu peito,
as crianças cantaram seus louvores,
o mais simples e o melhor.

Da Oliveira eles seguiram
em meio a uma multidão aplaudindo,
o ramo da palmeira vieram acenando,
e cantando em claro e alto tom.
Aquele a quem os anjos adoram
montou em estado humilde,
e feliz em ver as crianças,
Abrandou a marcha do burro.

O hino foi escrito no século 19 por uma escritora de hinos inglesa, Jeannette Threlfall, que ficou órfã desde tenra idade.  Muitos de seus hinos refletem sobre o papel das crianças como peregrinos e, neste texto do Domingo de Ramos, ela expande o papel que as crianças tiveram nos últimos dias de Jesus em Jerusalém.

O evangelho de Mateus menciona especificamente que, quando Jesus chega a Jerusalém, ele vai ao templo para expulsar os cambistas e curar os doentes.  Os principais sacerdotes e escribas ficam com raiva, não apenas por causa das coisas incríveis que Jesus estava fazendo, mas também porque ouviram as crianças gritando “Hosana ao Filho de Davi”.  Suas ações são um lembrete de que, durante séculos, os que estão no poder abusam e maltratam crianças através de genocídios em massa, recrutando-as como soldados ou as encarcerando nas fronteiras.  Nesta história de Mateus, Jesus confronta os que estão no poder citando o Salmo 8: 1: “Pela boca de crianças e lactantes, você preparou louvor para si mesmo”.

Até o fim, os filhos que Jesus havia abençoado e apontado como verdadeiros exemplos do que significa habitar no reino de Deus eram proféticos em seu conhecimento de quem ele era.  Eles não puderam ser silenciados.  Eles gritaram “hosana”, que significa “a salvação chegou”.  Essas crianças, cujos elogios e presença irritaram os que estão no poder, lembram-me os jovens de hoje que estão se manifestando contra a injustiça.  Jovens como Greta Thunberg, ativista ambiental sueca sobre mudança climática, e Janna Jihad Ayyad, uma jovem jornalista que usou o iPhone de sua mãe para documentar e publicar nas mídias sociais os horrores do sistema do apartheid na Palestina.  Quero encontrar a paixão deles na Semana Santa.

Eles me motivam, como diz o terceiro verso do hino, a fazer dessa música antiga a minha.  Cantar com todo o meu poder, com todo o meu coração, vida e voz …

“Hosana nas alturas!”
Essa música antiga é nossa,
Saudamos nosso grande Redentor
e cantar com todos os nossos poderes;
 “Hosana, Cristo, nós te louvamos
com coração e vida e voz.
 Hosana!  Na sua presença
 para sempre nos alegraremos!”

Neste Domingo de Ramos, vamos “desacelerar a marcha do burro” para ver e celebrar as crianças em nosso meio que, juntamente com Jesus, podem nos ensinar mais do que podemos imaginar sobre falar a verdade ao poder.

Rev. Bispa Mona West, Ph.D.

Rev. Elder Mona West

Rev. Bispa Mona West, Ph.D.
Austin
Texas, EUA


Quinto Domingo
João 11 ~ A História de Lázaro

Lázaro é a história de uma pessoa sendo chamada para fora da tumba para a vida novamente! Jesus deve ter recebido muito mais convites para o jantar depois disso, porque quem não gostaria de ter de volta alguém que amou e perdeu?

John Mogabgab, ex-editor de “Weavings”, conta uma história budista de uma mulher que perdeu seu filho pequeno por doença, carregando freneticamente a criança de casa em casa, pedindo remédios para curá-lo. Finalmente, ela é enviada para a casa de Buda, que lhe diz para encontrar uma casa onde ninguém nunca morreu e recolher suas sementes de mostarda. Então ela começa a procura, mas depois de um tempo percebe que toda casa perdeu seus entes queridos. Como nós que perdemos recentemente uma ícone em nosso movimento de fé ~ A Rev. Bispa Freda Smith.

Por que lemos essa história como se Jesus tivesse terminado a morte? Ele não o fez, e leva apenas mais um capítulo para que as autoridades decidam encerrar a nova chance de Lázaro na vida, porque sua presença está atraindo muitos seguidores para Jesus.

Uma criança morre a cada 8 segundos de doenças evitáveis ​​- se elas tivessem água limpa para beber e tomar banho. Lembro-me dos desabrigados ao longo das margens de um rio nos arredores de Lahore – meninos que se afastaram por algum motivo. (Talvez como mencionei, porque eles se recusavam a se casar com uma garota ou mulher). Esses meninos pulavam, pegando água que eu nem queria chegar perto de suas bocas. Ainda penso em Detroit.

“Se você estivesse aqui”, Marta e Maria dizem em sucessão a Jesus, “nosso irmão não teria morrido”. Onde estamos? Onde nós estivemos? Apenas esperamos que Deus entre e cuide das coisas?

“Até agora”, acrescenta Martha, “eu sei que Deus lhe dará o que você pedir.” ~ “Peça e isso será dado a você”, cantamos, memorizando as palavras do Jesus de Mateus. — Você sempre recebe o que pede a Deus? Sempre?

Todos os dias rezo por paz na terra e boa vontade entre todos. . . . Eu ainda estou esperando ~ e não é porque eu não rezo da maneira certa ou por tempo suficiente ou com força suficiente. É o meu trabalho; Eu sei como fazê-lo. Além do mais, Deus não deveria saber tudo e ver tudo – você sabe, se nos assentamos ou se permanecemos assim?

Stephen Bryant, um ministro metodista, diz que onisciência, onipotência, onipresença são palavras que os humanos inventaram sobre Deus para evitar lidar com a realidade e uma Presença que para por 4 dias enquanto Lázaro morre e se deita em uma tumba fria de pedra, depois chora a perda de um amigo querido no túmulo, e finalmente o chama e o liberta novamente.

Em que devemos acreditar por causa dessa história? Esse é o objetivo de todas as histórias deste capítulo 20 do Evangelho: ~ “Elas são registradas para que você possa acreditar … e através da crença, tenha vida no nome de Jesus”.

Como temos mais vida por causa dessa história? Como nossas vidas / nossas existências mudaram por causa de Lázaro voltar à vida?

Michael Simone, diz que para um jesuíta esta história é sobre uma segunda chance na vida que todos que seguem o caminho de Jesus podem ter; que “a vitória foi conquistada, mas a batalha não está completa”.

Acho que não está completa quando o número de adolescentes que morrem de HIV / AIDS triplicou na África nos últimos 20 anos.

Não está completa quando milhares e milhares morreram em uma fronteira ao sul dos Estados Unidos. Tudo começou muito antes do atual morador da Casa Branca.

Não está completa quando o anti-semitismo está aumentando globalmente, e os crimes contra os povos LGBTQIA nunca realmente diminuíram.

Jesus odeia a morte nesta história. Traduzimos essa palavra no versículo 33 como “suspirando” no túmulo, mas os estudiosos dizem que é mais como Jesus estava com raiva, triste e assustado, tudo ao mesmo tempo, e fez um barulho que soou como um cavalo bufando. Não era bonito ou adequado. ~ Talvez parecesse que todas as pessoas marcharam para a morte em Auschwitz ~ coisas sobre as quais lemos quando o mundo marcou o 75º aniversário da “libertação” daquele campo. Ou talvez mais como os 7.000 gays que não foram libertados por causa de quem eles eram. Ou talvez mais como toda a agonia e raiva representadas nas pinturas de Ceija Stojka (1933-2013), uma sobrevivente, que comunicou “uma raiva não entorpecida”. Talvez parecesse a voz de Samson Mettler em Dakota do Sul, em pé. até um novo projeto de lei que negaria tratamento médico a jovens trans.

Jesus muda nesta história, e o que o muda está no coração da mensagem de João para nós. Algo libertou Jesus – ele não tem medo de fazer barulho. E acho que obtemos nossa resposta para o que foi isso no começo da história, com a nota que as irmãs enviaram: “A pessoa que você ama está doente”. Os estudiosos querem discutir sobre qual palavra grega (phileo ou agape) é usada aqui, mas João vai e volta com essas palavras, e aqui usa a mesma palavra grega que ele usará mais cedo quando Jesus tiver problemas com as autoridades por dizer “Deus ama a mim.” A questão não é se Jesus e Lázaro eram melhores amigos, mas que Jesus amava Lázaro com o mesmo amor / com tanto amor quanto ele acreditava que Deus o amava (Jesus).

Amar ~ amar alguém da maneira que acreditamos que Deus nos ama ~ nos muda e nos ajuda a voltar para aqueles que precisam de nós para ter vida novamente.
Rev. Lucia Chappelle da ICM Founders fazendo viagens à fronteira para cuidar de pessoas que estão buscando uma vida melhor, está voltando para aqueles que precisam de nós para ter vida.
Greta Thunberg enfrentando pessoas como o Secretário do Tesouro dos EUA, está voltando para todos nós exigindo a tributação de empresas que poluem e destroem a terra.
Eu não acho que João estava preocupado com as pessoas que acreditam na vida após a morte. Isso é praticamente um dado no texto. Marta diz: “Eu sei que meu irmão viverá novamente no último dia”, no versículo 24. O que João está preocupado, o que João quer é que sua comunidade se preocupe em levantar uma nova vida agora / voltar para as pessoas que mais precisam de nós neste mundo e amá-los da maneira que Deus nos ama.

O que importava há mais de 30 anos, quando Act Up nasceu, não era como alguém tinha uma doença, mas como as pessoas podiam viver com ela.

O que dá vida a todos nós, diz a história de João, é o amor e a maneira como esse amor nos chama para fora dos “buracos” aos quais às vezes nos metemos ou somos vítimas.

“Eternidade”, disse Abraham Joshua Heschel, “não é futuro perpétuo, mas presença perpétua”. Talvez Jesus, com essas palavras sobre “quem acredita em mim nunca morra”, estivesse pregando estar conosco onde quer que nos encontrássemos ~ talvez, nas palavras de uma canção do passado, “você nunca andará sozinho” e nos chamando, para andar e conversar com Jesus, para fazer o mesmo um pelo outro.

O amor não é uma emoção na Bíblia. É um chamado à ação – o tipo de ação que se desdobra e nos liberta a todos, como Jesus fará com que as multidões ao redor de Lázaro ressuscitem.

O que mudou Jesus e salvou Lázaro foi o amor. O amor pode fazer o mesmo por nós e pelo nosso mundo, o que me parece uma boa notícia. + Amém.

Rev. Elder Pat Bumgardner

Rev. Pat Bumgardner
Rev. Bispa Pat Bumgardner
Cidade de Nova York,
Nova York, EUA

Conselho de Bispos/as Igrejas da ICM Reflexões para a Quaresma

Adorando a Deus em Espírito e em Verdade

“Deus é Espírito, e aqueles que adoram a Deus devem adorar em espírito e em verdade.” João 4:24

O texto do Evangelho para o terceiro domingo da Quaresma é a história do encontro da mulher samaritana com Jesus no poço de Jacó. O que é impressionante nesta longa história é a simples declaração de Jesus de que “Deus é espírito” e aqueles que adoram a Deus devem fazê-lo em espírito e em verdade. O que significa adorar a Deus como espírito, encontrar Deus na própria manifestação de Deus – em espírito e em verdade? Talvez isso seja simplista demais para realmente nos satisfazer. Queremos adorar a Deus com nosso impressionante intelecto, nossas liturgias elegantes, nossas belas vestimentas, nossos ícones artísticos, nossos altares decorados, nossas canções em alto volume, nossas orações apaixonadas, nossos gritos de louvor. Mas, essa adoração é mais sobre o que desejamos do que o que Deus como espírito deseja?

Eu me pergunto se o espírito de Deus é mais sentido quando trazemos nosso verdadeiro eu para a comunidade da igreja, procurando apenas ser o melhor que podemos ser naquele momento. O que poderia acontecer se aproveitássemos o poder de cura de todos os outros membros da comunidade fazendo exatamente a mesma coisa – desejando ser o melhor que podemos ser, naquele exato momento. E se suspendêssemos o teatro de adoração, um drama se desenrolava em cenas previsíveis e, em vez disso, nos sentássemos com mais silêncio que som perturbador, com mais espírito do que substância dominante, com mais verdade do que grandes espetáculos. Talvez, nesses infrequentes momentos espírito a espírito, possamos sentir as vibrações da energia vivificante do Espírito de Deus, habitando tudo e todos no meio de nós. E talvez nesses momentos possamos simplesmente juntar as vibrações, como uma ação contemplativa de adoração em espírito e em verdade.

Amém.

Bispa Nancy G. Maxwell

Nancy Maxwell

Bispa Nancy G. Maxwell
Cidade de Kansas,
Missouri, EUA

Conselho de Bispos/as Igrejas da ICM Reflexões para a Quaresma

Nascida em duas tradições: luterana e congregacional, a quarta-feira de cinzas nem sempre esteve presente em minha espiritualidade.  Enquanto estava na Igreja Luterana, apreciava a mudança do tempo litúrgico principalmente por causa da mudança de cores e da transformação no tom dos cultos.  No entanto, quarta-feira de cinzas não era algo que se apegava à minha prática espiritual.  Eu podia apreciar o que a tradição da quarta-feira de cinzas significava para outras pessoas em um país que na época da minha juventude era predominantemente católico.  Agora, neste momento, me pergunto, cada vez mais, o significado mais profundo de nossas tradições religiosas.  Qual é o propósito de iniciar um tempo de austeridade ou penitência?  A Igreja Primitiva não tinha a prática da quarta-feira de cinzas, mas a observação desse tempo litúrgico começou no século 11 com o objetivo de estabelecer a Quaresma, dias que nos levariam à Semana Santa em memória do tempo de Jesus foi tentado no deserto.  Os textos bíblicos nos mostram vários usos das cinzas: expressar dor profunda, arrependimento e penitência, e como um momento de preparação para uma tarefa muito difícil.  Embora as cinzas sejam o assunto de algo que deixou de existir, também é verdade que as cinzas podem ser fertilizantes que iniciam uma nova vida.  Mas o que as cinzas significam em nosso momento?  O significado das coisas vem do que são nossas experiências mais profundas.

Hoje em dia, muitas partes da Austrália estavam cheias de cinzas de árvores e animais que foram atingidos pelos incansáveis ​​incêndios que não terminam.  Antes disso, o Brasil viu as cinzas das árvores em algumas partes da Amazônia causadas por incêndios intencionalmente produzidos por seres humanos.  No ano passado, as erupções do vulcão Whakaari na Nova Zelândia produziram cinzas e com elas mortes em seu caminho.  No início deste ano, lembramos 75 anos da libertação de Auschwitz, de onde as chaminés expulsaram as cinzas de milhares de judeus condenados à morte durante a Segunda Guerra Mundial.

De que cinzas lembramos nessa hora?  As cinzas de um ente querido, as cinzas que evidenciam os abusos a que submetemos nosso lar na Terra, as cinzas de desastres ambientais, as cinzas da guerra?  Quais são as nossas cinzas e por que as carregamos nesta hora?  Precisamos nos preparar para uma missão difícil, é que estamos de luto, precisamos ser penitentes?  Acredito que Deus não precisa de nossa penitência ou jejum, mas deseja que nossos ritos religiosos, sejam eles quais forem, sejam uma expressão congruente com a vida, com ações de cuidado com os maus-tratos, ritos que possam servir como fertilizante para uma nova Terra … assim seja.

Rev. Bispa Margarita Sánchez  De León

Easter Sunday

Reflexion zu Ostersonntag

Eines der stärksten Beispiele für Auferstehung, von dem ich gehört habe, war eine Beschreibung der Rückkehr zum Leben der Bars und Badehäuser von San Francisco nach der Verwüstung, die HIV/AIDS in der dortigen Community hinterlassen hatte. Soviel Trauer, soviel Verlust, aber die Community kam wieder und blühte auf.

In Australien wüteten die Feuer wochenlang. An manchen Orten war die Hitze so intensiv, dass sie die Erde in der Tiefe versengte und schlummernde Samen zerstörte, die ansonsten sprießen und schnell wachsen und die verlorene Vegetation wieder auffüllen würden. Doch die Natur ist stark und erfinderisch. Es wird eine Zeit neuen Wachstums und der Regeneration geben. Eine neue, verwandelte Landschaft wird entstehen. Es wird nicht über Nacht geschehen, aber es wird geschehen.

Jetzt ist die Welt im Griff des Covid-19-Virus. Es kann sein, dass es scheint, dass diese
Situation niemals enden wird. Wir wissen, dass unser Gott größer ist als jede Krankheit und obwohl das Leben sich verändert haben wird und wir vielleicht solche, die uns nahe standen, verloren haben, wird es eine Zeit geben, wenn das Leben wieder aufblüht.

Der Anblick des sterbenden Jesus am Kreuz muss für seine Nachfolgerinnen und Nachfolger katastrophal gewesen sein. Sie müssen sich gefragt haben, ob das Leben je wieder dasselbe sein würde. Es muss so definitiv, so endgültig geschienen haben, als sein Leichnam ins Grab gelegt und der Stein davor gerollt wurde und den Leib in Dunkelheit einschloss.

Die Geschichte von Jesu Auferstehung ist eine Wundergeschichte, die Geschichte einer Göttlichen Kraft, die die menschliche Hoffnungslosigkeit und Endgültigkeit durchbricht. Die Frauen, die als erste zum Grab kamen, gingen dorthin um den Verlust zu betrauern und die Rituale für ihren toten Lehrer und Freund auszuführen. Stattdessen wurden sie Zeuginnen der Macht Gottes im verwandelten und lebendigen Christus.
„Das Licht scheint in der Dunkelheit, und die Dunkelheit konnte es nicht auslöschen.“ (Johannes 1,5 Neues Leben)

In unserem eigenen Leben werden wir Zeugen der göttlichen Kraft der Auferstehung am Werk – in der Hartnäckigkeit des menschlichen Geistes, der Mittel gegen die Ausbreitung von HIV/AIDS und Behandlungsmöglichkeiten gefunden hat. Im Mitgefühl derer, die für die Betroffenen gesorgt haben. In denen, die infiziert und betroffen waren, die die Erfahrung ihrer Krankheit genutzt haben, um kraftvoll und wahrhaftig zu leben. In der heutigen Welt hören wir, während wir unterm Schatten des Covid-19-Virus leben, Geschichten von Güte, Mitgefühl und Mut.

Das Leben der ersten Anhängerinnen und Anhänger Jesu wurde für immer verändert, wegen seiner Auferstehung. Wir, die wir ihm fast 2000 Jahre später folgen, erleben die Kraft von Auferstehung und Wiederbelebung in unserem Leben. Wir bieten das Licht denen an, die um uns herum ohne Hoffnung leben.

Rev. Elder Cecilia EgglestonRev. Elder Cecilia Eggleston
Portishead,
Somerset, UK


Palmsonntag

Den Gang des Esels verlangsamen
Gedanken zu Palmsonntag
Matthäus 21,1-17

Ich bin immer von dem Kirchenlied Hosanna, Loud Hosanna (Hosanna, laut Hosanna) berührt worden, das in vielen englischsprachigen Gemeinden an Palmsonntag gesungen wird. Sein Text feiert die Rolle der Kinder während Jesu Einzug in Jerusalem auf einem Esel in der letzten Woche seines Lebens.

Hosanna, loud hosanna,
the little children sang;
through pillard court and temple
the lovely anthem rang;
to Jesus, who had blessed them
close folded to his breast,
the children sang their praises, 
the simplest and the best.

From Olivet they followed
amid a cheering crowd,
the victor palm branch waving,
and chanting clear and loud.
The one whom angels worship
rode on in lowly state,
and glad to see the children,
Slowed down the donkey’s gait.

(Hosanna, laut Hosanna,
sangen die kleinen Kinder.
Durch Säulenhof und Tempel
klang die liebliche Hymne.
Jesu, der sie gesegnet und 
sie nah an seine Brust gedrückt hatte,
sangen die Kinder ihre Loblieder,
die einfachsten und die besten.

Sie folgten vom Ölberg her
in einer jubelnden Menge,
und winkten mit den Siegespalmen,
sie sangen klar und laut. 
Der, den Engel verehren,
ritt ein in Einfachheit
und freute sich, die Kinder zu sehen
und verlangsamte den Gang des Esels.)

Es wurde im 19. Jahrhundert von einer englischen Liederdichterin, Jeannette Threlfall, geschrieben, die in jungen Jahren Waise geworden war. Viele ihrer Kirchenlieder spiegeln die Rolle von Kindern als Pilger wieder und in diesem Palmsonntagstext erklärte sie die Rolle, die Kinder in den letzten Tagen Jesu in Jerusalem spielten.
Das Evangelium nach Matthäus erwähnt speziell, dass Jesus, sobald er nach Jerusalem gekommen war, in den Tempel geht um die Geldwechsler auszutreiben und die Kranken zu heilen. Die Hohenpriester und Schriftgelehrten wurden wütend, nicht nur wegen der Wunder, die Jesus wirkte, sondern auch weil sie die Kinder „Hosanna dem Sohne Davids!“ singen hörten. Ihre Taten erinnern daran, dass für Jahrhunderte die Mächtigen Kinder missbraucht und misshandelt haben durch Massenvölkermord, Verpflichtung als Soldatinnen und Soldaten oder durch Einsperrung an Grenzen. In dieser Geschichte aus Matthäus konfrontiert Jesus die Mächtigen mit Psalm 8,1: „Aus dem Munde von Kindern und Säuglingen hast du für dich Lob bereitet.“

Ganz am Ende hat Jesus die Kinder gesegnet und als wahres Beispiel dafür hingestellt hat, was es heißt, im Reich Gottes zu wohnen. Sie hatten ein prophetisches Wissen davon, wer er war. Sie konnten nicht zum Schweigen gebracht werden. Sie riefen „Hosanna!“, was „Errettung ist gekommen“ bedeutet. Diese Kinder, deren Preis und Präsenz die Mächtigen verärgerte, erinnern mich an junge Leute heute, die sich gegen Ungerechtigkeit aussprechen. Junge Leute wie Greta Thunberg, die schwedische Umweltaktivistin <-gegen Klimawandel, und Janna Jihad Ayyad, eine junge Journalistin, die das iPhone ihrer Mutter nutzte, um die Schrecken des Apartheidsystems in Palästina zu dokumentieren und in den Social Media zu posten. Ich möchte ihrer Leidenschaft in der Karwoche begegnen-

Sie regen mich dazu an, wie die dritte Strophe des Kirchenliedes sagt, dieses alte Lied zu meinem zu machen. Um es mit all meiner Kraft, mit all meinem Herzen, Leben und Stimme zu singen:

“Hosanna in the highest!”
That ancient song is ours,
We hail our great Redeemer
and sing with all our powers;
“Hosanna, Christ, we praise you!
With heart and life and voice.
Hosanna! In your presence
forever we’ll rejoice!”

(„Hosanna in der Höhe!
Dieses alte Lied ist unser-
Wir grüßen unsern großen Erlöser
und singen mit all unser Kraft:
„Hosanna, Christus, wir preisen dich!
Mit Herzen und Leben und Stimme.
Hosanna! In deiner Gegenwart
werden wir für immer uns freuen!“)

An diesem Palmsonntag lasst uns „den Gang des Esels verlangsamen“, um die Kinder in unserer Mitte zu sehen und zu feiern, die uns mit Jesus mehr als wir uns vorstellen können lehren, wie wir den Mächtigen die Wahrheit sagen können.

Rev. Elder Dr. Mona West

Rev. Elder Mona West

Rev. Elder Mona West, Phd
Austin,
Texas, USA


Funfter Sonntag

Johannes 11 – Die Geschichte von Lazarus

Lazarus und die Geschichte von jemand, der vom Grab ins Leben zurückgerufen wurde! Jesus muss danach vielmehr Einladungen zum Abendessen bekommen haben, Denn, wer wollte nicht jemanden, den er geliebt und dann verloren hatte, zurückhaben.

John Mogabgab, ehemaliger Herausgeber von „Weavings“, erzählt die buddhistische Geschichte einer Frau, die ihr junges Kind an eine Krankheit verloren hatte, nach. Sie trägt das Kind, wahnsinnig vor Leid, von Haus zu Haus und fragt nach einer Medizin, um es zum Leben zu erwecken. Schließlich wird sie zum Haus von Buddha geschickt, der ihr sagt, sie solle ein Haus finden, in dem noch niemand gestorben ist, und dort Senfkörner sammeln. So macht sie sich auf den Weg, doch nach einer Zeit wird ihr klar, dass jedes Haus geliebte Menschen verloren hat, Jeder von uns hat vor kurzem eine Ikone in unserer Glaubensbewegung verloren – Rev. Elder Freda Smith.

Warum lesen wir diese Geschichte, als ob Jesus den Tod beendet hätte? Er hat es nicht
und es braucht nur noch ein weiteres Kapitel, bevor die Autoritäten entscheiden, Lazarus’ neues Leben zu beenden, weil seine Gegenwart zu viele Anhänger und Anhängerinnen zu Jesus bringt.

Ein Kind stirbt alle 8 Sekunden an vermeidbaren Krankheiten – wenn sie nur sauberes Wasser zum Trinken und Baden hätten. Ich erinnere mich an die Obdachlosen an einem Flussufer bei Lahore – Menschen, Jungen, die aus irgend einem Grund zur Seite gedrängt wurden [ Vielleicht weil sie,  wie der eine, mit dem ich gesprochen habe, sich geweigert haben, ein Mädchen oder eine Frau zu heiraten ], die in Wasser springen und es schöpfen, das ich noch nicht einmal nah an ihre Münder lassen wollte. Ich denke immer noch an Detroit.

„Wärest du hier gewesen“ , sagen Martha und Maria nacheinander zu Jesus, “wäre unser Bruder nicht gestorben.“ Wo sind wir gewesen?  Erwarten wir von Gott, dass er einfach reinschneit und sich um alles kümmert?

„Doch auch jetzt“, fügt Martha hinzu, „ weiß ich, dass alles, was du von Gott erbittest, Gott dir geben wird,“ – „Bittet, und es wird euch gegeben werden,“ singen wir, indem wir uns an die Worte des Jesus von  Matthäus erinnern. – Bekommst du immer das, worum du Gott bittest? Hast du es immer bekommen?

Jeden tag bete ich um Frieden auf Erden und guten Willen bei allen Menschen….Ich warte immer noch – und es ist nicht deswegen, weil ich nicht richtig bete oder lang genug oder hart genug. Es ist halt mein Job; ich weiß wie man’s macht. Und außerdem nehmen wir nicht an, dass Gott alles weiß und alles sieht – du weißt schon dieses Wenn – wir – sitzen – oder – wenn – wir – stehen – Ding.

Stephen Bryant, ein methodistischer Pastor, sagt, dass Allwissenheit, Allmacht und Allgegenwart Wörter sind, die Menschen über Gott erfunden haben, um sich nicht der Realität und einer Gegenwart stellen zu müssen, die 4 Tage wartet, während Lazarus stirbt und in ein  eiskaltes Grab gelegt wird, dann am Grab über den Verlust eines geliebten Freundes weint, und dann ihn herausruft und ihn wieder frei macht.

Was sollen wir auf Grund dieser Geschichte glauben? Das ist der Zweck einer jeden Geschichte in diesem Evangelium. In Kapitel 20 steht: „Diese aber sind geschrieben, damit ihr glaubt… und damit ihr im Glauben Leben habt in Jesu Namen.

„Wie haben wir mehr Leben aufgrund dieser Geschichte? Wie wird unser Leben/ unser Lebensstil verändert, weil Lazarus wieder zum Leben gekommen ist?

Michael Simone, ein Jesuit sagt, dass diese Geschichte  von einer zweiten Chance auf Leben handelt, die jeder, der Jesu Weg folgt, haben kann; dass “der Sieg da ist aber die Schlacht noch nicht gewonnen ist.“

Sie ist noch nicht gewonnen, meine ich, wenn die Zahl von Teenagern, die an HIV/AIDS sterben, in Afrika innerhalb von ungefähr 20 Jahren sich verdreifacht hat.

Sie ist noch nicht gewonnen, wenn Tausende über Tausende an einer Südgrenze der Vereinigten Staaten gestorben sind. Es fing lange vor dem jetzigen Bewohner des weißen Hauses an.

Sie ist noch nicht gewonnen, wenn Antisemitismus weltweit zunimmt und Verbrechen gegen LGBTQIA niemals wirklich weniger geworden sind.

In dieser Geschichte hasst Jesus den Tod.Wir übersetzen das Wort in Vers 33 mit „seufzen“ am Grab, aber Wissenschaftler und Wissenschaftlerinnen sagen, es ist eher so, als ob Jesus zur selben Zeit wütend und traurig und erschreckt war und er ein Geräusch machte, das wie ein schnaubendes Pferd klang. Das war nicht schön oder anständig. – Vielleicht hörte es sich so an, wie all die Menschen, die in Auschwitz in den Tod gegangen sind – worüber wir lesen, wo jetzt die Welt den  75. Jahrestag der „ Befreiung“ dieses Lagers begeht. Oder eher wie die 7000 Schwulen, die nicht befreit wurden, weil sie waren, was sie waren. Oder vielleicht wie all das Leid und die Wut in den Gemälden von Ceija Stojka (1933 – 2013), einem überlebenden Menschen in „nicht abgestumpfter Wut“ … Vielleicht hörte es sich an wie die Stimme von Samson Mettler draußen in South Dakota, der gegen einen neuen Gesetzentwurf aufsteht, der Transjugendlichen medizinische Behandlung verwehren würde.

Jesus verändert sich in dieser Geschichte, und was ihn verändert,  ist im Herzen von Johannes’ Botschaft für uns. Irgend etwas befreit Jesus – er scheut sich nicht, ein Geräusch zu machen. Und ich meine, die Antwort dazu liegt wirklich im Anfang der Geschichte, in der Nachricht, die die Schwestern schickten – „den du liebst, er ist krank“.Wissenschaftler und Wissenschaftlerinnen möchten darüber streiten, welches griechische Wort ( phileo oder agape) hier benutzt wird, aber Johannes geht mit diesen Wörtern hin und her und benutzt hier dasselbe griechische Wort, das er vorher benutzt hat, als Jesus Probleme mit den Autoritäten bekommt wegen seiner Aussage „ Gott liebt mich“. Es geht nicht darum, ob Jesus und Lazarus beste Freunde waren, sondern dass Jesus Lazarus mit derselben/ mit genau so viel Liebe liebte, wie er glaubte, Gott liebte ihn   (Jesus).

Liebe – jemand so zu lieben, wie wir glauben, dass Gott uns liebt – verändert uns und hilft uns zurückzukehren für diejenigen, die uns brauchen, um wieder Leben zu bekommen.

Rev. Lucia Chappelle von der Founders MCC reist an die Grenze und kümmert sich um Menschen, die ein besseres Leben suchen, und kehrt zurück für die die uns brauchen, um Leben zu haben. Greta Thunberg nimmt sich Menschen wie den US-Finanzminister vor, und kommt für uns alle zurück und verlangt eine Besteuerung von Firmen, die die Erde verschmutzen und zerstören.

Ich glaube nicht, dass Johannes besorgt war darüber, was Menschen über ein Leben nach dem Tod glaubten. Das geht so ziemlich aus dem Text hervor. Martha sagt „Ich weiß, dass mein Bruder am letzten Tag auferstehen wird“. in Vers 24. Worum es Johannes geht, worum Johannes will, dass seine Gemeinde besorgt ist, ist, zu neuem Leben zurückzukehren für die Menschen, die uns am meisten in dieser Welt brauchen und sie so zu lieben, wie Gott uns liebt.

Was vor 30 Jahren zählte, als Act up entstanden ist, war nicht, wie jemand eine Krankheit bekommen hat, sondern wie man damit leben konnte.

Was uns allen Leben gibt, ist, so sagt die Geschichte in Johannes, die Liebe und wie sie uns aus den Gruben, in die wir manchmal fallen, herausruft.

„Ewigkeit“, sagte Abraham Joshua Heschel, „ist nicht ewige Zukunft, sondern ewige Gegenwart.“ Vielleicht versprach Jesus mit diesen Worten „ wer an mich glaubt, wird niemals sterben“, dass er, wo auch immer wir sind, bei uns ist – vielleicht wie in den Worten von einem alten Lied „ You’ll never walk alone (Du gehst niemals allein)“, ruft er uns zu, die wir mit Jesus wandern und sprechen, dasselbe füreinander zu tun.

Liebe ist in der Bibel keine Emotion – sondern es ist ein Ruf zum Handeln – die Art von Handeln, die uns loslöst und befreit, wie Jesus es für die Menge will, die um den auferweckten Lazarus herumsteht.

Was Jesus verändert und Lazarus gerettet hat, war die Liebe. Sie kann dasselbe für uns und unsere Welt tun, was für mich eine ziemlich gute Nachricht ist. + Amen

Rev. Elder Pat Bumgardner

Rev. Pat Bumgardner
Rev. Elder Pat Bumgardner
New York City,
New York, USA

Rat der Ältesten MCC Reflexionen für die Fastenzeit

Gott in Geist und Wahrheit anbeten

„Gott ist Geist, und die ihn anbeten, müssen in Geist und Wahrheit anbeten.“ Johannes 4,241

Der Evangeliumstext für den 3, Sonntag der Fastenzeit ist die Geschichte der Begegnung der samaritanischen Frau mit Jesus am Jakobsbrunnen. Was einem in die Augen springt in dieser langen Geschichte, ist Jesu einfache Behauptung: „Gott ist Geist“ und die Gott anbeten, müssen das in Geist und Wahrheit tun.Was könnte es bedeuten, Gott-als-Geist anzubeten, Gott in Gottes eigener Manifestation zu treffen – in Geist und in Wahrheit? Vielleicht ist es zu einfach, um uns wirklich zu Frieden zu stellen.Wir wollen Gott anbeten mit unserem beeindruckenden Intellekt, unseren eleganten Liturgien, unseren schönen Kleidern, unseren künstlerichen Ikonen, unseren geschmückten Altärennseren lauten Gesängen, unseren leidenschaftlichen Gebeten, unserem Jubel. Aber ist diese Anbetung nicht viel mehr das, was wir verlangen, als das, was Gott-als-Geist verlangt?

Ich wundere mich, ob Gottes Geist am meisten zu fühlen ist, wenn wir unser wahres Selbst in unsere Kirchengemeinde bringen, indem wir einfach versuchen, der, die, das Beste zu sein, in diesem Moment.Was könnte passieren, wenn wir in die heilende Kraft tappen würden, die Kraft von allen anderen in der Gemeinde, die genau dasselbe tun – wünschend,, der die das Beste zu sein, so gut sie können, genau in diesem Moment. Was, wenn wir das Theater der Anbetung aufheben würden, ein Drama, wo immer die selben vorhersehbaren Szenen gespielt werden, und stattdessen mit mehr Stille statt ablenkenden Sound, mit mehr Geist, als überwältigender Substanz, mit mehr Wahrheit, als großem Prunk. Vielleicht spüren wir in diesen seltenen Geist-zu–Geist-Momenten die Vibrationen der lebensspendenden Energie des Geistes Gottes, der alles und jeden in unserer Mitte bewohnt. Und vielleicht verbinden wir uns einfach in diesen Momenten mit den Vibrationen, als eine kontemplative Tat der Anbetung in Geist und in Wahrheit,

Amen.

Elder Nancy G. Maxwell

Nancy Maxwell

Bispa Nancy G. Maxwell
Cidade de Kansas,
Missouri, EUA

Rat der Ältesten MCC Reflexionen für die Fastenzeit

Aus zwei Traditionen, lutherisch und kongregationalistisch, kommend, war der Aschermittwoch nicht immer in meinem Geiste präsent. Während meiner Zeit in der lutherischen Kirche schätzte ich den Wandel in der Liturgie vor allem wegen des Wandels der Farben und der Veränderungen von Musik und Stimmung in den Gottesdiensten. Aber Aschermittwoch war nicht Teil meines geistlichen Lebens. Ich konnte wertschätzen, was die Aschermittwochtradition anderen bedeutete, in einem Land, das in meiner Jugend mehrheitlich katholisch war. Jetzt frage ich mehr und mehr nach den tieferen Bedeutungen unserer religiösen Traditionen. Was bedeutet es, eine Zeit der Kargheit und der Buße zu beginnen? Die frühe Kirche kannte keinen Aschermittwoch. Erst um das 11. Jahrhundert wurde damit begonnen, den Aschermittwoch zu begehen. Damit begann die Fastenzeit, eine Zeit, die uns zur Karwoche führt, in Erinnerung an die Zeit, in der Jesus in der Wüste versucht wurde. Die Bibeltexte zeigen uns, wofür Asche gebraucht wurde: um tiefen Schmerz, Umkehr und Buße auszudrücken, und den Augenblick der Vorbereitung auf eine sehr schwierige Aufgabe. Während Asche zu etwas Vergangenem gehört, kann sie auch der Dünger für etwas Neues sein. Aber was bedeutet Asche für uns heute? Die Bedeutung der Dinge kommt aus unseren tiefsten Erfahrungen.

In diesen Tagen sind viele Teile Australiens gefüllt mit der Asche von Bäumen und Tieren, die von den unerbitterlichen Feuern betroffen sind, die nicht aufhören wollen. Vorher sah Brasilien die Asche von Bäumen in manchen Teilen des Amazonas, aufgrund von von Menschen gelegten Bränden. Letztes Jahr stieß der Vulkan Whakaari in Neuseeland Asche aus und mit ihr Tod. Anfang dieses Jahres erinnern wir uns an 75 Jahre Befreiung von Auschwitz, wo die Schornsteine die Asche von Tausenden im Zweiten Weltkrieg zum Tode verurteilten Juden ausgestoßen haben.

An welche Aschen denken wir jetzt? An die Asche eines geliebten Menschen, die Aschen, die von dem Missbrauch unseres Zuhause, der Erde, zeugen, die Aschen von Naturkatastrophen, die Aschen des Krieges? Was sind unsere Aschen und warum tragen wir sie in dieser Stunde? Bereiten wir uns auf eine schwierige Mission vor, trauern wir, brauchen wir Buße? Ich glaube, Gott braucht weder unsere Buße noch unser Fasten, sehnt sich eher nach unseren religiösen Riten, was auch immer sie sind, die ein Ausdruck, der mit unserem Leben übereinstimmt, sind, mit Taten der Sorge für die Misshandelten, Riten, die fruchtbar machender Dünger für eine neue Erde sein können… so sei es.

Rev. Elder Margarita Sánchez  De León

Easter Sunday

Easter Sunday Reflection

One of the most powerful examples of resurrection I have heard was a description of life coming back to the bars and bathhouses of San Francisco, after the devastation of HIV/AIDS in the community there. So much grief, so much loss, and yet the community emerged again and began to thrive.

In Australia, the fires were raging for weeks. The heat was so intense in places that it scorched the earth at depth, destroying dormant seeds, which otherwise would sprout and grow quickly to replenish the lost vegetation. Yet, nature is powerful and resourceful. There will be a time of regrowth and regeneration. A new, changed landscape will emerge. It will not happen overnight, but it will happen.

Now the world is in the grips of the Covid-19 virus. It may feel as though this situation will never end. We know that our God is bigger than any disease, and although life will have changed, and we may have lost some who are close to us, there will be a time when life blossoms once again.

The sight of Jesus dying on the cross must have been catastrophic for his followers. They must have wondered if life would ever be the same again. It must have seemed so definite, so final, as his body was laid in the tomb and the heavy stone rolled into place, shrouding the body in darkness.

The description of Jesus’ resurrection is the story of a miracle, the story of Divine power breaking through human hopelessness and finality. The women who first visited the tomb went there to mourn their loss and to carry out ritual for their dead teacher and friend. Instead they were witness to the power of God in the transformed and living Christ.
The light shines in the darkness, and the darkness has not overcome it. (John 1:5 NIV)

In our own lives, we are witness to the divine power of the resurrection at work – in the tenacity of the human spirit that found ways to prevent the spread of HIV/AIDS and to find treatments. In the compassion of those who nurtured and cared for those affected. In those who were infected and affected, who used their experience of disease to live powerfully and truthfully. In today’s world, as we live under the shadow of the Covid-19 virus, we hear stories of kindness, compassion and bravery.

Life for the first followers of Jesus was changed forever, because of his resurrection. We who follow him now, over 2000 years later, are also changed and we are being the light to those around us, who are living without hope.

Rev. Elder Cecilia EgglestonRev. Elder Cecilia Eggleston
Portishead,
Somerset, UK


Palm Sunday

Slowing the Donkey’s Gait
A meditation on Palm Sunday
Matthew 21:1-17

I have always been moved by the hymn, Hosanna, Loud Hosanna, which is sung in many English speaking churches on Palm Sunday. Its text celebrates the role children played when Jesus’ entered Jerusalem on a donkey during the last week of his life.

Hosanna, loud hosanna,
the little children sang;
through pillared court and temple
the lovely anthem rang;
to Jesus, who had blessed them
close folded to his breast,
the children sang their praises,
the simplest and the best.

From Olivet they followed
amid a cheering crowd,
the victor palm branch waving,
and chanting clear and loud.
the one whom angels worship
rode on in lowly state,
and glad to see the children,
Slowed down the donkey’s gait.

It was written in the 19th century by an English hymn writer, Jeannette Threlfall, who had been orphaned at an early age. Many of her hymns reflect on the role of children as pilgrims and in this Palm Sunday text she expands the role children played during Jesus’ final days in Jerusalem.

Matthew’s gospel mentions specifically that once Jesus gets to Jerusalem he goes to the temple to drive out the money changers and heal the sick. The chief priests and scribes get angry, not only because of the amazing things Jesus was doing, but also because they heard the children crying out “Hosanna to the Son of David.” Their actions are a reminder that for centuries, those in power have abused and mistreated children through mass genocides, conscripting them as soldiers, or caging them at borders. In this story from Matthew Jesus confronts those in power by quoting Psalm 8:1, “Out of the mouths of infants and nursing babies you have prepared praise for yourself.”

Right up to the end, the children Jesus had blessed and pointed to as true examples of what it means to inhabit the realm of God, were prophetic in their knowledge of who he was. They could not be silenced. They shouted “hosanna” which means “salvation has come.” These children, whose praise and presence angered those in power, remind me of young people today who are speaking out against injustice. Young people like Greta Thunberg, the Swedish environmental activist on climate change and Janna Jihad Ayyad, a young journalist who has used her mother’s iPhone to document and post on social media the horrors of the apartheid system in Palestine. I want to encounter their passion in Holy Week.

They prompt me, as the third verse of the hymn says, to make that ancient song mine. To sing it with all my power, with all my heart, life and voice…

“Hosanna in the highest!”
That ancient song is ours,
We hail our great Redeemer
and sing with all our powers;
“Hosanna, Christ, we praise you
with heart and life and voice.
Hosanna! In your presence
forever we’ll rejoice!”

On this Palm Sunday, let us “slow the donkey’s gait” to see and celebrate the children in our midst who can, along with Jesus, teach us more that we can ever imagine about speaking truth to power.

Rev. Elder Mona West, Ph.D.

Rev. Elder Mona WestRev. Elder Mona West, Ph.D.
Austin,
Texas, USA


Fifth Sunday

John 11 ~ The Story of Lazarus

Lazarus and the story of one person being called out of the tombs to life again! Jesus must have received a lot more dinner invitations after that☺, because who hasn’t wanted someone they’ve loved and lost back?

John Mogabgab, former editor of “Weavings,” re-tells a Buddhist story of a woman who’d lost her young child to disease, frantically carrying the child from house to house, asking for medicine to restore him. Finally, she is sent to the home of Buddha, who tells her to find a house where no one has ever died and collect its mustard seeds. So she starts out, but after a while realizes, every house has lost its loved ones. All of us lost an icon in our movement of faith recently ~ The Rev. Elder Freda Smith.

Why do we read this story as if Jesus ended death? He did not, and it takes only one more chapter before authorities decide to end Lazarus’ new shot at life because his presence is attracting too many followers to Jesus.

One child dies every 8 seconds from preventable diseases ~ if only they’d had clean water to drink and bathe in. I remember the homeless along the banks of a river outside Lahore ~ people, young boys tossed aside for some reason {Maybe like the one I spoke with, because they refused to marry a girl or woman}, jumping in, scooping up water I didn’t even want to get close to into their mouths. I think of Detroit still.

“If you had been here,” Martha and Mary say in succession to Jesus, “our brother would not have died.” Where are we? Where have we been? Do we just expect God to whisk in and take care of things?

“Even now,” Martha adds, “I know God will give you whatever you ask.” ~ “Ask and it shall be given unto you,” we sing, memorizing the words of Matthew’s Jesus. — Do you always get what you ask God for? Have you always?

Everyday I pray for peace on earth and goodwill among all. . . . I’m still waiting ~ and it’s not because I don’t pray the right way or long enough or hard enough. It’s kind of my job; I know how to do it☺. And besides, isn’t God supposed to know all and see all ~ you know, if we sit or if we stand kind of thing?

Stephen Bryant, a Methodist minister, says omniscience, omnipotence, omnipresence are words humans made up about God to avoid dealing with reality and a Presence that stalls 4 days while Lazarus dies and lays in a stone cold tomb, then weeps over the loss of a beloved friend at the gravesite, and then finally calls him out and sets him free again.

What is it we’re supposed to believe in because of this story? That’s the purpose of every story in this Gospel chapter 20 says ~ “These are recorded so that you may believe…and through believing, have life in Jesus’ name.”

How do we have more life because of this story? How are our lives/our living changed because of Lazarus come back to life?

Michael Simone, a Jesuit says, this story is about a 2nd shot at life that everyone who follows Jesus’ way can have; that “the victory is won, but the battle is not complete.”

It’s not complete, I think, when the number of teenagers dying of HIV/AIDS has tripled in Africa in the past 20 or so years.

It’s not complete when thousands upon thousands have died at a border south of the United States. It started long before the current White House resident.

It’s not complete when anti-semitism is on the rise globally, and crimes against LGBTQIA peoples have never really abated.

Jesus hates death in this story. We translate that word in verse 33 as “sighing” at the gravesite, but scholars say it is more like Jesus was angry and sad and scared all at the same time, and made a noise that sounded like a horse snorting. It wasn’t pretty or proper. ~ Maybe it sounded like all the people marching to their deaths at Auschwitz ~ things we read about as the world marked the 75th anniversary of the “liberation” of that camp. Or maybe more like the 7000 gay men who were not liberated because of who they were. Or maybe more like all the agony and anger represented in the paintings of Ceija Stojka (1933-2013}, a survivor, who communicated “a rage not dulled.”… Maybe it sounded like the voice of Samson Mettler out in South Dakota, standing up to a new bill that would deny medical treatment to trans youth.

Jesus changes in this story, and what changes him is at the heart of John’s message for us. Something set Jesus free ~ he’s not afraid to make noise. And I think we get our answer to what that was in the very beginning of the story, with the note the sisters sent ~ “The one you love is ill.” Scholars want to argue over which Greek word {phileo or agape} is used here, but John goes back and forth with those words, and here uses the same Greek word he will use earlier when Jesus gets in trouble with authorities for saying “God loves me.” The point is not whether Jesus and Lazarus were BFFs, but that Jesus loved Lazarus with the same love/with as much love as he believed God loved him {Jesus}.

Love ~ loving someone the way we believe God loves us ~ changes us and helps us go back for those who need us in order to have life again.
Rev. Lucia Chappelle out at Founders MCC making trips to the border to care for people seeking a better life, is going back for those who need us in order to have life.
Greta Thunberg taking on people like the US Secretary of the Treasury is going back for all of us in calling for the taxation of businesses that pollute the earth and destroy it.
I don’t think John was worried about people believing in an afterlife. That’s pretty much a given in the text. Martha says, “I know my brother will live again on the last day,” in verse 24. What John is concerned about, what John wants his community to be concerned about is raising up new life now/going back for the people who most need us in this world and loving them the way God loves us.

What mattered over 30 years ago when Act Up was born was not how someone got a disease, but how people could live with it.

What gives life to all of us, John’s story is saying, is love and the way it calls us out of the pits we sometimes get ourselves into or fall victim to.

“Eternity,” said Abraham Joshua Heschel, “is not perpetual future, but perpetual presence.” Maybe Jesus with those words about “whoever believes in me will never die,” was prmosing to be with us wherever we find ourselves ~ maybe, in the words of a song of yesteryear, “you’ll never walk alone,” and calling us, who walk and talk with Jesus to do the same for each other.

Love is not an emotion in the Bible. It’s a call to action ~ the kind of action that unbinds and sets us all free, as Jesus will the crowds standing around Lazarus-resurrected to do.

What changed Jesus and saved Lazarus was love. It can do the same for us and for our world, which seems like pretty good news to me. +Amen

Rev. Elder Pat Bumgardner

Rev. Pat Bumgardner
Rev. Elder Pat Bumgardner
New York City,
New York, USA

Council of Elders Reflections for Lent

Worshipping God in Spirit and Truth

“God is Spirit, and those who worship God must worship in spirit and truth.” John 4:24

The Gospel text for the third Sunday in Lent is the story of the Samarian woman’s encounter with Jesus at Jacob’s well. What is striking in this lengthy story is the simple statement from Jesus that “God is spirit” and those who worship God must do so in spirit and in truth. What might it mean to worship God-as-spirit, to meet God in God’s own manifestation—in spirit and in truth? Perhaps this is too simplistic to really satisfy us. We want to worship God with our impressive intellect, our elegant liturgies, our beautiful vestments, our artistic icons, our decorated altars, our loud songs, our impassioned prayers, our shouts of praise. But is this worship more about what we desire than what God-as-spirit desires?

I wonder if God’s spirit is most felt when we bring our true selves into our church community, seeking merely to be the best we can be, in that moment. What might happen if we tapped into the healing power of everyone else in the community doing exactly the same thing—desiring to be the best they can be, in that very moment. What if we suspended the theatre of worship, a drama played out in predictable scenes and, instead, sat with more silence than distracting sound, with more spirit than overbearing substance, with more truth than grand pageantry. Maybe in these infrequent spirit-to-spirit moments, we might sense the vibrations of the life-giving energy of the Spirit of God, inhabiting everything and everyone in our midst. And maybe in these moments we might simply join the vibrations, as a contemplative action of worshipping in spirit and in truth.

Amen.

Elder Nancy G. Maxwell

Nancy Maxwell

Bispa Nancy G. Maxwell
Cidade de Kansas,

Missouri, EUA


Council of Elders Reflections for Lent

Born in two traditions: Lutheran and Congregational, Ash Wednesday was not always present in my spirituality. While I was in the Lutheran Church, I appreciated the change of liturgical time mostly because of the change of colors and the transformation in the tone of services. However, Ash Wednesday, was not something clinging to my spiritual practice. I could appreciate what the Ash Wednesday tradition meant to others in a country that at the time of my youth was predominantly Catholic. Now at this time I wonder more and more the deeper meaning of our religious traditions. What is the purpose of starting a time of austerity or penitential? The Primitive Church did not have the practice of Ash Wednesday, but rather, the observation of this liturgical time sees its beginning near the 11th century with the purpose of establishing Lent, days that would lead us to Holy Week in remembrance of the time of Jesus was tempted in the desert. The biblical texts show us several uses of ashes: to express deep pain, repentance and penance and as a moment of preparation for a very difficult task. While ashes are the matter of something that ceased to be, it is also true that ashes can be fertilizer that begins a new life. But what does ashes mean in our moment? The meanings of things come from what our deepest experiences are.

These days, many parts of Australia were filled with ashes of trees and animals that were hit by the relentless fires that do not end. Before that, Brazil saw the ashes of trees in some parts of the Amazon caused by fires intentionally produced by humans. Last year the eruptions of the Whakaari volcano in New Zealand, produced ashes and with them deaths in its path. At the beginning of this year we remember 75 years of the liberation of Auschwitz, from where the chimneys expelled the ashes of thousands of Jews sentenced to death during World War II.

What ashes do we remember at this hour? The ashes of a dear one, the ashes that are evidence of the abuse to which we submitted our home the Earth, the ashes of environmental disasters, the ashes of war? What are our ashes, and why do we carry them in this hour? Do we need to prepare for a difficult mission, is it that we are grieving, do we need to be penitent? I believe that God does not need our penance or fasting, but rather longs for our religious rites, whatever they may be, to be an expression congruent with life, with actions of care for the mistreated, rites that could serve as fertilizer for a new Earth … so be it.

Rev. Elder Margarita Sánchez  De León